CREDOS
Y PRINCIPIOS ROSACRUCES
Manly
P. Hall
CONFESSIO
FRATERNITATIS R.C. A LOS ERUDITOS
EUROPEOS
Capítulo I
No malinterpreten, por
juicio o prejuicio precipitado, las declaraciones con relación a nuestra
Fraternidad publicadas en nuestro anterior manifiesto ---el Fama Fraternitatis. Jehová,
observando la decadencia de la civilización busca redimir a la humanidad
revelando a la voluntad y extendiendo sobre el renuente aquellos secretos que
El ha reservado previamente para Sus elegidos. Por esta sabiduría, quienes
creen en Dios serán salvados, pero las penas de los que no creen en Dios se
multiplicarán. Mientras que el verdadero propósito de nuestra Orden se
estableció en el Fama Fraternitatis, se han levantado conceptos erróneos
a través de los cuales hemos sido faltamente acusados de herejía y traición. En
este documento esperamos clarificar nuestra posición de que los sabios de Europa
serán movidos para unirse a nosotros en la difusión de la sabiduría divina,
según la voluntad de nuestro ilustre fundador.
Capítulo II
Mientras muchos alegan que el
código filosófico de nuestro día es firme, declaramos que ésto es falso y que
pronto va a morir por su propia inherente debilidad. Sin embargo, así como la Naturaleza provee un
remedio para cada nueva enfermedad que se manifiesta, también nuestra
Fraternidad ha provisto un remedio para las dolencias del sistema filosófico
del mundo. La filosofía secreta del R.C. está fundamentada sobre ese
conocimiento que es la suma y origen de todas las facultades, ciencias y artes.
Por nuestro divinamente revelado sistema
---que comparte mucho de la teología y
la medicina pero poco de jurisprudencia--- analizamos los cielos y la tierra;
pero sobre todo estudiamos al hombre en sí mismo, dentro de cuya naturaleza se
oculta el secreto supremo. Si los eruditos de nuestro día aceptaran nuestra
invitación y se unieran a nuestra Fraternidad, les revelaremos secretos y
maravillas no soñadas relacionadas a las obras ocultas de la Naturaleza.
Capítulo III
No crean que los secretos
discutidos en este breve documento están ligeramente considerados por nosotros.
No podemos describir completamente las maravillas de nuestra Fraternidad a
menos que los desinformados estén abrumados por nuestras sorprendentes
declaraciones, y que los vulgares ridiculicen los misterios que no comprenden.
También tememos que muchos serán confundidos por la inesperada generosidad de
nuestra declaración, por no entender las maravillas de esta sexta época no se
dan cuenta de los grandes cambios que están por venir. Como hombres ciegos que
viven en un mundo lleno de luz, sólo disciernen a través de los sentidos. [Por vista
está implicado el conocimiento espiritual: por sentido, lo material.]
Capítulo IV
Creemos firmemente que a través de la meditación profunda de las
invenciones de la mente humana y los misterios de la vida, a través de la
cooperación de los ángeles y espíritus, y a través de la experiencia y la
observación prolongada, nuestro amado Padre Cristiano C.R.C. estaba tan completamente
iluminado con la sabiduría de Dios que todos los libros y escritos perdidos del
mundo y los fundamentos de la ciencia estaban trastornados, la Fraternidad de
R.C. pudo restablecer la estructura del mundo pensada sobre el fundamento de la
verdad y la integridad divina. Por la
gran profundidad y perfección de nuestro conocimiento, aquellos que deseen
entender los misterios de la Fraternidad de R.C. no pueden alcanzar esa
sabiduría inmediatamente, sino que deben crecer en entendimiento y
conocimiento. Por lo tanto, nuestra
Fraternidad se divide en grados a través de los cuales cada uno debe ascender
paso a paso hasta el Gran Arcano. Ahora
que a Dios le ha complacido iluminarnos con Su sexto candelabro, no es mejor
buscar la verdad en esta forma que vagar a través de los laberintos de la
ignorancia terrenal?
Más aún, aquellos que
reciban este conocimiento se convertirán en maestros de todas las artes y
manualidades; ningún secreto les será oculto; y todas las buenas obras del
pasado, presente y futuro les serán accesibles. El mundo entero se convertirá
en un libro y las contradicciones de la ciencia y la teología serán
reconciliadas. Regocíjate, Oh,
humanidad!; ya que ha llegado la hora cuando Dios ha decretado que el número de
nuestra Fraternidad debe aumentar, una labor que hemos emprendido alegremente. Las puertas de la sabiduría ahora están
abiertas al mundo, pero sólo a aquellos que se han ganado este privilegio
pueden presentárseles los Hermanos, ya que es prohibido revelarle nuestro
conocimiento aún a nuestros propios hijos. El derecho de recibir la verdad espiritual no
puede ser heredado: debe desarrollarse dentro del alma del propio hombre.
Capítulo V
Aunque nos acusen de
indiscreción al ofrecer nuestros tesoros tan libre y promiscuamente ---sin discriminar entre los que creen en
Dios, los sabios, los príncipes, los campesinos--- afirmamos que no hemos traicionado nuestra fe;
porque aunque hemos publicado nuestro Fama en cinco idiomas; sólo
aquellos que tienen ese derecho lo entienden. Nuestra Sociedad no puede ser
descubierta por buscadores curiosos, sino por pensadores serios y consagrados;
sin embargo, hemos circulado nuestro Fama en cinco lenguas maternas para
que los justos de todas las naciones tengan una oportunidad de conocernos
aunque no sean eruditos. Mil veces los indignos clamaran, mil veces se
presentarán, aún así Dios ha ordenado a nuestros oídos que no les escuchen, y
nos ha rodeado con Sus nubes y Su protección para que sobre nosotros, sus
sirvientes, no sea hecho ningún tipo de violencia; mientras, no seremos vistos
por los ojos humanos, a menos que hayan recibido fuerza tomada del águila. Más
adelante afirmamos que debemos reformar los gobiernos de Europa y configurarlos
según el sistema aplicado por los filósofos de Damcar. Todos los hombres
deseosos de conocimiento firme deben recibir tanto como les sea capaz de
entender. El dominio de la teología falsa debe ser destronado y Dios hará que
Su voluntad se conozca a través de Sus filósofos elegidos.
Capítulo VI
Por la necesidad de
brevedad, basta con decir que nuestro Padre C.R.C. nació en el año 1378 y
partió a la edad de 106, dejándonos la labor de esparcir los credos de la
religión filosófica al mundo entero. Nuestra Fraternidad está abierta a todos
aquellos que buscan sinceramente la verdad; pero les advertimos públicamente a
los falsos e impíos que no nos pueden traicionar ni lastimar, ya que Dios ha
protegido nuestra Fraternidad, y a todos los que buscan hacerle daño les serán
regresados sus designios de maldad y les destruirán, mientras que los tesoros
de nuestra Fraternidad deben permanecer intactos, para ser usados por el León
en el establecimiento de su reino.
Capítulo VII
Declaramos que Dios, antes
del fin del mundo, creará un gran torrente de luz espiritual para aliviar los
sufrimientos de la humanidad. La
falsedad y la oscuridad que se han deslizado dentro de las artes, ciencias,
religiones y gobiernos de la humanidad ---haciendo
difícil aún a aquellos sabios descubrir el camino de la realidad--- deben ser por siempre removidos y una única
norma establecida, para que todos puedan disfrutar el fruto de la verdad. No
debemos ser reconocidos como los responsables de este cambio, ya que la gente
debe decir que ésto es el resultado del carácter progresivo de la época.
Grandes son las reformas que están a punto de ocurrir; pero nosotros los de la
Fraternidad de R.C. no nos atribuímos la gloria por esta reformación divina, ya
que hay muchos, no miembros de nuestra Fraternidad, pero que son honestos,
fieles y sabios, quienes por su inteligencia y escritos deben apresurar su
venida. Testificamos que muy pronto las piedras se levantarán y ofrecerán sus
servicios y ningún justo dejará de ejecutar la voluntad de Dios sobre la
Tierra.
Capítulo
VIII
Que nadie lo dude,
declaramos que Dios ha enviado mensajeros y señales en los cielos, o sea, las
nuevas estrellas en Serpentario y Cisne, para demostrar que una gran
Asamblea de los Escogidos se llevará a cabo. Esto evidencia que Dios revela en la
naturaleza visible ---para los pocos
discernidores--- señales y símbolos de
todas las cosas que van a ocurrir. Dios
le ha dado al hombre dos ojos, dos ventanas de la nariz, y dos oídos, pero sólo
una lengua. Puesto que los ojos, las ventanas de la nariz, y los oídos dan
entrada a la sabiduría de la Naturaleza dentro de la mente, la lengua sola le
da salida. En muchas épocas han habido
iluminados que han visto, olido, probado, o escuchado la voluntad de Dios, pero
pronto ocurrirá que aquellos que han visto, olido, probado, o escuchado,
hablarán, y la verdad les será revelada. Sin embargo, antes de que esta
revelación de justicia sea posible, el mundo debe desperdiciar en sueños la
intoxicación de su cáliz envenenado (llenado con la vida falsa del vino
teologal) y, abriendo su corazón a la virtud y al entendimiento, darle la
bienvenida al sol naciente de la Verdad.
Capítulo
IX
Tenemos un escrito mágico,
copiado de ese alfabeto divino con el cual Dios escribe Su voluntad sobre la
faz de la Naturaleza celeste y terrestre. Con este nuevo idioma leemos la voluntad de
Dios para todas Sus criaturas, y así como los astrónomos predicen eclipses, así
también pronosticamos los obscurecimientos de la iglesia y cuánto tiempo deben
durar. Nuestro idioma es como el de Adán
y Enoc antes de la Caída, y aunque entendemos y podemos explicar nuestros
misterios en éste nuestro sagrado idioma, no lo podemos hacer en latín, un
idioma contaminado por la confusión de Babilonia.
Capítulo
X
Aunque todavía hay cierta
gente poderosa que se opone y nos estorba ---por lo cual debemos permanecer ocultos--- les exhortamos a aquellos que serían parte de
nuestra Fraternidad a estudiar las Sagradas Escrituras sin cesar, ya que al
hacer ésto no estarán lejos de nosotros. No queremos decir que la Biblia debe
estar contínuamente en la boca del hombre, sino que el hombre en sí debe buscar
su verdad y eterno significado, que pocas veces está descubierto por teólogos,
científicos, o matemáticos porque están cegados por las opiniones de sus
sectas. Damos testimonio de que nunca, desde el comienzo del mundo, se le ha
dado al hombre un libro más excelente que la Santa Bíblia. Bendecido es aquél que la posee, más bendecido
aquél que la lee, más bendecido aún aquél que la entiende, y más cercano a Dios
aquél que la obedece.
Capítulo
XI
Deseamos que las
declaraciones que hicimos en el Fama
Fraternitatis, relacionadas a la transmutación de los metales y a la
medicina universal, sean entendidas correctamente. Mientras nos damos cuenta de que los dos
trabajos son asequibles para el hombre, tememos que muchas mentes
verdaderamente grandiosas sean retiradas de la verdadera búsqueda del conocimiento
y el entendimiento si se permiten limitar su investigación a la transmutación
de los metales. Cuando a un hombre se le da poder para curar enfermedades, para
sobrellevar la pobreza, y para alcanzar una posición de dignidad terrenal, ese
hombre está perseguido por numerosas tentaciones, y a menos que posea verdadero
conocimiento y completo entendimiento, será una terrible amenaza para la
humanidad. El alquimista que alcance el
arte de transmutar metales básicos puede hacer todas las formas de maldad, a
menos que su entendimiento sea tan grande como su autocreada riqueza. Por lo
tanto, afirmamos que el hombre debe primero ganar conocimiento, virtud, y
entendimiento; entonces todo lo demás le será añadido. Acusamos a la Iglesia
Cristiana del gran pecado de poseer poder y usarlo imprudentemente; por lo
tanto, profetizamos que caerá sobre el peso de sus propias iniquidades y su
corona será reducida a nada.
Capítulo
XII
Para concluir nuestro Confessio, les prevenimos intensamente a
dejar a un lado los libros sin valor de los pseudoalquimistas y filósofos (de
quienes hay muchos en nuestra época), que hacen luz de la Santa Trinidad y
engañan al crédulo con enigmas sin sentido. Uno de los más grandes de éstos es
un actor, un hombre con suficiente inventiva para el engaño. Estos hombres
están entremezclados por el Enemigo del bienestar humano entre aquellos que
buscan hacer el bien, haciendo que la verdad sea difícil de descubrir.
Créannos, la Verdad es simple e inoculta, mientras que la falsedad es compleja,
profundamente oculta, orgullosa, y su ficticio conocimiento terrenal, que
aparenta brillar con lustre divino, a veces es confundido con la sabiduría
divina. Ustedes, que son sabios, rechazarán estas falsas enseñanzas y vendrán a
nosotros, que no buscamos su dinero más les ofrecemos libremente nuestro más
grande tesoro. No deseamos sus bienes, sino que compartan los nuestros. No
ridiculizamos parábolas, pero les invitamos a entender todas las parábolas y
todos los secretos. No les pedimos que nos reciban, sino que les invitamos a
nuestras majestuosas casas y palacios, no por nosotros, sino porque estamos así
ordenados por el Espíritu de Dios, el deseo de nuestro más excelente Padre
C.R.C., y la necesidad del momento presente, que es muy grande.
Capítulo
XIII
Ahora que hemos aclarado
nuestra posición: que sinceramente confesamos a Cristo; que desautorizamos al
Papado; que consagramos nuestras vidas a la verdadera filosofía y a la vida con
propósito; y que diariamente invitamos y aceptamos dentro de nuestra
Fraternidad a los dignos de todas las naciones, quienes, después de todo,
comparten la Luz de Dios con nosotros: no se unirán a nosotros para su propia
perfección, el desarrollo de todas las artes, y el servicio del mundo? Si dan este paso, los tesoros de cada parte de
la tierra les serán dados de una vez, y la oscuridad que envuelve el
conocimiento humano y que es el resultado de las vanidades de las artes y las
ciencias materiales, será para siempre disipada.
Capítulo
XIV
De nuevo les advertimos a
aquellos que están ofuscados por el brillo del oro o aquellos que, ahora
honestos, puedan ser cambiados por las grandes riquezas a una vida de ociosidad
y pompa, a que no interrumpan nuestro silencio sagrado con sus clamores; porque
aunque haya una medicina que cure todas las enfermedades y le dé sabiduría al
hombre, aún así es contra la voluntad de Dios que los hombres alcancen
entendimiento por cualquier medio que no sea la virtud, el trabajo y la
integridad. No estamos permitidos a
manifestarnos a cualquier hombre a menos que sea por la voluntad de Dios. Aquellos que crean que pueden compartir
nuestra riqueza espiritual contra la voluntad de Dios o sin Su aprobación,
encontrarán que antes bien perderán sus vidas al buscarnos que lograr felicidad
al encontrarnos.
Traducción
del original en ingles Confessio
Fraternitatis R.C. AD Eruditos Europae del capítulo Rosicrucian Doctrines and
Tenets del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera,
Traductoras. 2009, Puerto Rico. Revisado
2012. madias85@yahoo.com

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