FLORES, PLANTAS, FRUTAS Y ARBOLES
Introducción
(Parte II)
La planta también puede considerarse digna de veneración ya que de sus hojas, pétalos, tallos o raíces molidas se podían extraer ungüentos, esencias o drogas sanadoras que afectan la naturaleza y la inteligencia de los seres humanos ---tales como la amapola y las hierbas antiguas de la profecía. La planta puede también considerarse como eficaz en la cura de muchas enfermedades porque su fruto, hojas, pétalos o raíces se parecían, en forma o color, a partes u órganos del cuerpo humano. Por ejemplo, se dice que los jugos destilados de ciertas especies de helechos, así como el musgo que crece sobre los robles y el vilano del cardo tenían el poder de hacer crecer el cabello; la dentaria, que tiene forma de diente, curaba el dolor en los dientes; y la planta palma Christi, por su forma, curaba todas las afecciones de las manos.
La flor es, en realidad, el sistema reproductor de la planta y, por lo tanto, es singularmente apropiada como un símbolo de pureza sexual ---un requisito absoluto de los Misterios antiguos. Por lo tanto, la flor representa este ideal de belleza y regeneración que debe, en última instancia, tomar el lugar de la lujuria y la degeneración.
De todas las flores simbólicas, la flor del loto de la India y Egipto, y la rosa de los Rosacruces, son las más importantes. En su simbolismo, estas dos flores se consideran idénticas. Las doctrinas esotéricas que el loto del Oriente representa han sido perpetuadas en la Europa moderna bajo la forma de la rosa. La rosa y el loto son emblemas vaginales, representando, en primera instancia, el misterio creativo maternal; mientras que el lirio del Oriente se considera fálico.
Los iniciados Bramanes y egipcios, quienes sin duda entendieron los sistemas secretos de la cultura espiritual donde los centros latentes de la energía cósmica en el hombre pueden estimularse, emplearon las flores de loto para representar los vórtices giratorios de la energía espiritual localizados en varios puntos de la columna espinal, y que se denominaban chacras, o ruedas giratorias, por los hindúes. Siete de estos chacras tienen suma importancia y también tienen sus correspondencias individuales en el nervio ganglio y en los plexos. Según las escuelas secretas, el ganglio sacral es denominado el loto de cuatro pétalos; el plexo prostático, el loto de seis pétalos; el plexo epigástrico y el ombligo, el loto de diez pétalos; el plexo cardiaco, el loto de doce pétalos; el plexo de la faringe, el loto de dieciséis pétalos; el plexo cavernoso, el loto de dos pétalos; y la glándula pineal o centro adyacente desconocido, el loto de mil pétalos. El color, tamaño y número de pétalos sobre el loto son las claves de su valor simbólico. Una pista relacionada al desenvolvimiento del entendimiento espiritual, según la ciencia secreta de los Misterios, se encuentra en la historia de la vara de Aarón que floreció, y también en la gran ópera de Wagner, Tannhauser, donde la vara florecida del Papa representa las flores que se desenvuelven sobre la vara sagrada de los Misterios ---la columna espinal.
Los Rosacruces usaron una guirnalda de rosas para representar los mismos vórtices espirituales; que, en la Biblia, son llamados las siete lámparas del candelero y las siete iglesias de Asia. En la edición de 1642 de la Historia de Enrique Séptimo de Sir Francis Bacon, hay una portada mostrando a Bacon con rosas Rosacruces que simulaban hebillas de zapatos.
En el sistema de la filosofía hindú, cada pétalo del loto carga un símbolo específico que da una pista adicional al significado de la flor. Los Orientales también usaban la planta del loto para representar el crecimiento del hombre a través de los tres periodos de la conciencia humana ---ignorancia, esfuerzo y entendimiento. Como el loto existe en tres elementos (tierra, agua y aire), de la misma forma, el hombre vive en tres mundos ---material, intelectual y espiritual. Como la planta, con sus raíces en el lodo y en el limo, crece hacia arriba a través del agua y finalmente florece en la luz y el aire, de la misma forma, el crecimiento espiritual del hombre sale hacia arriba desde la oscuridad de la acción base y del deseo hacia la luz de la verdad y el entendimiento, el agua sirve de símbolo del mundo siempre cambiante de la ilusión, a través del cual el alma debe pasar en su lucha para alcanzar el estado de iluminación espiritual. Como todas las flores bellas, la rosa y su equivalente Oriental, el loto, representan el logro y el desenvolvimiento espiritual: por lo tanto, las deidades Orientales a veces se muestran sentadas sobre los pétalos abiertos de las flores de loto.
El loto era también un motivo universal del arte y la arquitectura egipcia. Los techos de muchos templos estaban sostenidos por columnas de loto, representando la sabiduría eterna; y el cetro con cabeza de loto ---símbolo del autodesenvolvimiento y de la prerrogativa divina--- a veces era llevado a las procesiones religiosas. Cuando la flor tenía nueve pétalos, simbolizaba al hombre; cuando tenía doce, al universo y a los dioses; cuando tenía siete, a los planetas y la ley; cuando tenía cinco, a los sentidos y los Misterios; y cuando tenía tres, a las deidades principales y los mundos. La rosa heráldica de la Edad Media generalmente tiene cinco o diez pétalos; mostrando, de esta forma, su relación con el misterio espiritual del hombre a través del pentavalente y el decavalente pitagórico.
(Fin de la Introducción)
____________________________________________________
Traduccion del original en ingles Flowers, Plants, Fruits, and Trees del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. Sanchez & Rivera, Traductoras. 2011, Puerto Rico. madias85@yahoo.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.