Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

domingo, 11 de septiembre de 2011

EL REY SALOMON Y "EL ARROJADO" - Imagen




Con derechos de reproducción de Manly P. Hall.




EL REY SALOMON Y “EL ARROJADO”


El Talmud contiene una leyenda relacionada a la extraordinaria piedra llamada el Shamir con la cual el Rey Salomón rectificó las piedras para el Templo.  El Shamir era la joya mágica, o “gusano” usado por Aarón para cortar las piedras para la vestidura del Sumo Sacerdote.  Cuando se le ordenó a Salomón construir el Templo sin el sonido de los martillos, éste no pudo cortar las piedras de manera ordinaria, sino que, al recostar el Shamir contra el lado de la roca, las piedras, instantáneamente y sin hacer ruido, se separaron según el patrón que se deseaba.  Para saber el paradero del Shamir, Salomón invocó a los elementales, quienes le dijeron que Ashmedai, el gran rey de los Arrojados, le podía dar la información que deseaba.  Por consiguiente, Salomón envió a su fiel general, Benaihu, para capturar a Ashmedai.  El general hizo esto con la ayuda de una cadena con el nombre de Dios tallado sobre sus eslabones.  Salomón supo, de Ashmedai, que el Gobernante del Mal le había encomendado el Shamir a un personaje arrogante, personaje del cual Salomón rápidamente aseguró la piedra.

Ashmedai fue puesto en cautiverio por Salomón hasta que el templo fue completado, cuando el gran elemental efectuó su liberación de la siguiente forma artesanal: cuando Salomón se volvió curioso de los poderes mágicos de Ashmedai, éste le cuestionó.  El rey de los Arrojados contestó que si Salomón removía las cadenas que llevaban el nombre de Dios y le otorgaba el anillo con el sello que tenía puesto, entonces le demostraría sus poderes sobrenaturales.  Salomón acató la solicitud, y el Arrojado, cargando al Rey, lo lanzó cuatrocientas millas hasta un país distante, y tras llevar sobre sí mismo la figura y apariencia del Rey Salomón, gobernó a Israel en su lugar. Salomón, triste pero sabio, retomó su trono tras muchas aventuras.  Al desplegar sus alas, Ashmedai ascendió a su propio trono en el mundo elemental.




Traducción del original en inglés King Solomon and the Shedd del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  Sánchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.