Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

miércoles, 28 de septiembre de 2011



CULTO A LOS ARBOLES

Manly P. Hall

Parte I


La adoración de los arboles como agentes de la Divinidad prevaleció a través del mundo antiguo.  Los templos, a veces, eran construidos en el corazón de los bosques sagrados, y las ceremonias nocturnas se llevaban a cabo bajo las anchas ramas de grandes árboles, que eran fantásticamente decorados y festoneados en honor a sus deidades principales.  En muchos casos, se creía que los propios arboles poseían los atributos del poder divino y de la inteligencia, y, por lo tanto, a veces se le hacían suplicas.  La belleza, dignidad, solidez y fuerza de los robles, olmos y cedros provoco que fuesen adoptados como símbolos de poder, integridad, permanencia, virilidad y protección divina.

Muchos pueblos antiguos   ---especialmente los hindúes y escandinavos---   tenían al Macrocosmos, o Magnifico Universo, como un árbol divino que creció de una semilla plantada en el espacio.  Los griegos, persas, caldeos y japoneses tienen leyendas que describen al árbol eje o carrizo sobre el cual la tierra se revuelve.  Kapila dice que el universo es el árbol eterno, Brahma, que sale de una semilla imperceptible e intangible   ---la monada material.   Los Cabalistas medievales representaron la creación como un árbol con sus raíces en la realidad del espíritu, y con sus ramas en la ilusión de la existencia tangible.  El árbol Sefirotico de la Cábala fue invertido, con sus raíces en el cielo y sus ramas sobre la tierra.  La señora Blavatsky señala que la Gran Pirámide fue considerada como un símbolo de este árbol invertido, con su raíz en el ápice de la pirámide y sus ramas desviándose en cuatro corrientes hacia la base.

El árbol  del mundo escandinavo, Ygdrasil, tiene en sus ramas nueve esferas o mundos, que los egipcios simbolizaron con los nueve estambres de la persea o palta.  Todos ellos están encerrados dentro de la decima esfera misteriosa o huevo cósmico   ---la Cifra de los Misterios que no tiene definición.  El árbol cabalístico de los judíos también consiste de nueve ramas, o mundos, que emanan de la Primera Causa o Corona, que rodea sus emanaciones de la misma forma que el cascaron rodea al huevo.  La única forma de vida y la diversidad sin fin de su expresión tiene una analogía perfecta en la estructura del árbol.  El tronco representa el único origen de toda diversidad; las raíces, que están profundamente metidas en la tierra oscura, son símbolo del alimento divino; y sus múltiples ramas, que se despegan del tronco central, representan la infinidad de efectos universales que dependen de una causa única.

El árbol también ha sido aceptado como símbolo del Microcosmos, entiéndase, del hombre.  Según la doctrina esotérica, el hombre primero existe potencialmente dentro del cuerpo del árbol-mundo, y, más tarde, florece a la manifestación objetiva sobre sus ramas.  Según un antiguo mito de los Misterios griegos, el dios Zeus construyo la tercera raza de los hombres desde los arboles de fresno.  La serpiente que a veces se muestra enroscada alrededor del tronco del árbol, usualmente representa a la mente   ---el poder del pensamiento---   y es el tentador eterno o la urgencia que lleva a todas las criaturas racionales al último descubrimiento de la realidad, y, de esta forma, derriba el mandato de los dioses.  La serpiente oculta en el follaje del árbol universal representa la mente cósmica; y en el árbol humano, representa el intelecto individualizado.

El concepto de que toda la vida se origina de semillas,  provoco que muchos granos y plantas fuesen aceptados como emblemas del espermatozoide humano, y, por lo tanto, el árbol fue símbolo de la vida organizada que se desenvuelve de su germen primitivo.  El crecimiento del universo desde su semilla primitiva puede ser comparado al crecimiento del poderoso roble desde la diminuta bellota.  Como el árbol es, aparentemente, más grande que su propia fuente, dicha fuente, sin embargo, contiene potencialmente cada rama, varilla y hoja que más tarde se desdoblara objetivamente por el proceso del crecimiento.

La veneración del hombre hacia los arboles como símbolos de las cualidades abstractas de la sabiduría y la integridad, también lo llevo a designar como arboles a aquellos individuos que poseían estas cualidades divinas hasta un grado aparentemente sobrehumano.  Los filósofos y sacerdotes altamente iluminados a veces fueron llamados arboles u hombres de arboles   ---por ejemplo, los Druidas, cuyo nombre, según una interpretación, representa los hombres de los arboles de roble, o los iniciados de ciertos Misterios sirios que fueron llamados Cedros; de hecho, es mucho mas creíble y probable que los famosos Cedros del Líbano, cortados para la construcción del Templo del Rey Salomón, eran en realidad, sabios iluminados e iniciados.  El místico sabe que los verdaderos apoyos de la Casa Gloriosa de Dios no eran los troncos sujetos a decaer, sino que eran los intelectos inmortales e imperecederos de los arboles hierofantes.


Continúa…


Traducción del original en ingles Cultus Arborum del libro Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.    © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com
 


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