LA LEYENDA HIRAMICA
Manly P. Hall
(Parte IV)
Existen muchas similitudes entre el CHiram Masónico y el Kundalini del misticismo hindú para garantizar la hipótesis de que CHiram puede ser considerado también como un símbolo del Fuego del Espíritu que se mueve a través del sexto ventrículo de la columna espinal. La ciencia exacta de la regeneración humana es la Clave Perdida de la Masonería, ya que cuando el Fuego del Espíritu se eleva a través de los treinta y tres grados, o segmentos de la columna espinal, y entra a la cámara abovedada del cráneo humano, finalmente pasa al cuerpo pituitario (Isis), donde invoca a Ra (la glándula pineal) y reclama el Nombre Sagrado. En concreto, el termino Masonería Operativa, representa el proceso por el cual se abre el Ojo de Horus. E. A. Wallis Budge ha señalado que en algunos de los papiros que ilustran la entrada de las almas de los muertos al salón del juicio de Osiris, el fallecido tiene una pina de pino pegada a la corona de su cabeza. Los místicos griegos también llevaban una vara simbólica, cuya parte superior tenía forma de pina de pino, que era denominada el tirso de Baco. Hay una pequeña glándula en el cerebro humano denominada el cuerpo pineal, que es el ojo sagrado de los antiguos, y corresponde al tercer ojo del Ciclope. Se sabe muy poco con relación a la función del cuerpo pineal, el cual Descartes sugirió (más sabiamente de lo que conocía) que podía ser la morada del espíritu del hombre. Como lo dice su nombre, la glándula pineal es la pina de pino sagrada en el hombre ---el único ojo, que no puede abrirse hasta que CHiram (el Fuego del Espíritu) sea elevado hasta los sellos sagrados, que son denominados las Siete Iglesias en Asia.
Hay una pintura oriental que muestra tres rayos o resplandores repentinos del sol. El primero cubre la cabeza, en cuyo centro se sienta Brahma con cuatro cabezas, su cuerpo es de un misterioso color oscuro. El segundo ---que cubre el corazón, el plexo solar y la región abdominal superior--- muestra a Vishnu sentado en la flor de loto sobre un lecho formado con las colas de la serpiente del movimiento cósmico, su cabeza de siete crestas forma un escudo sobre el dios. El tercero esta sobre el sistema generativo, en cuyo centro se sienta Shiva, su cuerpo es de un blanco grisáceo y tiene al rio Ganges emanando de la corona de su cabeza. Esta pintura era obra de un místico hindú que pasó muchos años ocultando sutilmente los grandes principios filosóficos que están dentro de estas figuras. Las leyendas cristianas también pueden estar relacionadas con el cuerpo humano por el mismo método que las orientales, ya que los significados arcanos ocultos en las enseñanzas de ambas escuelas son idénticos.
Aplicados a la Masonería, los tres rayos o resplandores repentinos del sol representan las puertas del templo en el cual CHiram fue golpeado; allí no había puerta en el norte, ya que el sol nunca brilla desde el ángulo del norte de los cielos. El norte es el símbolo de lo físico por su relación con el hielo (agua cristalizada) y con el cuerpo (espíritu cristalizado). En el hombre, la luz brilla hacia el norte; nunca desde el norte, porque el cuerpo no tiene luz propia, sino que brilla con la gloria reflejada de las partículas divinas de vida, ocultas dentro de la substancia física. Por esta razón, la luna es aceptada como el símbolo de la naturaleza física del hombre. CHiram es el agua ardiente y etérea misteriosa que debe elevarse a través de los tres centros principales simbolizados por la escalera con tres peldaños y las flores de los tres rayos o resplandores repentinos del sol que se mencionan en la descripción de la pintura hindú. También debe pasar hacia arriba por medio de la escalera de siete peldaños ---los siete plexos que están próximos a la espina. Los nueve segmentos del sacro y el coxis están perforados por diez agujeros, a través de los cuales pasan las raíces del Árbol de la Vida. Nueve es el número sagrado del hombre, y en el simbolismo del sacro y el coxis se oculta un gran misterio. Aquella parte del cuerpo que va desde los riñones para abajo fue llamado, por los primeros cabalistas, la Tierra de Egipto, hacia donde fueron llevados los hijos de Israel durante el cautiverio. Moisés (la mente iluminada, como sugiere su nombre) llevo a las tribus de Israel (las doce facultades mentales) fuera de Egipto al elevar en el desierto a la serpiente bronceada sobre el símbolo de la cruz Tau. No solo CHiram, sino que también los dioses-hombres de casi todos los rituales de los Misterios paganos son personificaciones del Fuego del Espíritu en la columna espinal humana.
(Continua en Parte V)
Traducción del original en inglés The Hiramic Legend del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. Sánchez & Rivera, Traductoras. 2011, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.