LA LEYENDA HIRAMICA
Manly P. Hall
(Parte III)
Los esfuerzos realizados para descubrir el origen de la leyenda Hiramica muestran que, mientras que la leyenda en su forma presente es comparativamente moderna, sus principios fundamentales se remontan a las antigüedades más remotas. Los Masones modernos instruidos generalmente aceptan que la historia del martirizado CHiram está basada en los ritos egipcios de Osiris, cuya muerte y resurrección retrataba figurativamente la muerte espiritual del hombre y su regeneración a través de su iniciación en los Misterios. A CHiram también se le relaciona con Hermes a través de la inscripción hecha en la Tabla Esmeralda. De estas asociaciones, se evidencia que CHiram se consideraba un prototipo de la humanidad; de hecho, el es la Idea (arquetipo) de Platón en el hombre. Como Adán, después de la Caída, simboliza la Idea de la degeneración humana, también CHiram, a través de su resurrección, simboliza la Idea de la regeneración humana.
El 19 de marzo de 1314, Jacques de Molay, el último Gran Maestro de los Caballeros Templarios, fue quemado sobre una hoguera erigida sobre aquel punto de la isleta de Sena, en Paris, donde más tarde se erigió la estatua del Rey Enrique IV. (Ver Las Religiones Indígenas, por Hargrave Jennings). “En algunos de los relatos de la quema”, escribe Jennings, “se menciona que Molay, antes de expirar, demando que Clemente, el Papa que públicamente había pronunciado la anulación contra la Orden, y había condenado al Gran Maestro a la hoguera, compareciera, dentro de cuarenta días, ante el Supremo Juez Eterno, y a Felipe [el rey] al mismo respetable tribunal dentro de un espacio de un ano. Ambas predicciones se cumplieron.” La estrecha relación entre la Masonería y los Caballeros Templarios originales, provoco que la historia de CHiram fuese ligada al martirio de Jacques de Molay. Según esta interpretación, los tres rufianes que habían asesinado vilmente a su maestro en las puertas del templo por este haberse negado a revelar los secretos de su Orden, representan al Papa, al rey y a los verdugos. De Molay murió sosteniéndose en que era inocente y rehusándose a revelar el arcano filosófico y mágico de los Templarios.
Aquellos que relacionaron a CHiram con el asesinado Rey Carlos I, opinan que la leyenda Hiramica había sido fabricada para ese propósito por Elías Ashmole, un filósofo místico, que probablemente fue un miembro de la Fraternidad Rosacruz. Carlos fue destronado en 1647 y murió en el cadalso en 1649, dejando al Partido Monárquico sin un líder. Se hizo un intento por relacionar el término “los Hijos de la Viuda” (una apelación aplicada frecuentemente a los miembros de la Orden Masónica) a este incidente de la historia británica, ya que, por el asesinato de su rey, Inglaterra se convirtió en Viuda, y todos sus pobladores, en Hijos de la Viuda.
Para el místico Mason cristiano, CHiram representa al Cristo quien, en tres días (grados), levanto el templo de Su cuerpo de su sepulcro terrenal. Sus tres asesinos eran el agente de Cesar (el estado), el Sanedrín (la iglesia), y el pueblo instigador (las turbas). Considerado de esta forma, CHiram se convierte en la naturaleza superior del hombre; y los asesinos son la ignorancia, la superstición y el miedo. El Cristo morador puede dar expresión a Si mismo en este mundo solo a través de los sentimientos, los pensamientos y las acciones del hombre. Actuar, pensar y sentir correctamente ---son tres puertas a través de las cuales el poder de Cristo pasa al mundo material, para trabajar en la erección del Templo de la Hermandad Universal. La ignorancia, la superstición y el miedo son tres rufianes a través de cuyas acciones el Espíritu del Bien es asesinado, y un reino falso, controlado por las acciones, pensamientos y sentimientos incorrectos, se estableció en su lugar. En el universo material, el mal siempre sale victorioso.
Daniel Sickels escribe: “En este sentido, el mito del Tirio se repite perpetuamente en la historia de los asuntos humanos. Orfeo fue asesinado, y su cuerpo lanzado al Hebrus; a Sócrates lo obligaron a beber cicuta; y, en todas las épocas, hemos visto a la Maldad salir triunfante temporeramente, y a la Virtud y la Verdad ser calumniadas, perseguidas, crucificadas y asesinadas. Pero la Justicia Eterna marcha segura y veloz por el mundo: los Tifones, los hijos de la oscuridad, los maquinadores del crimen, todas las formas infinitamente variadas de maldad, son barridas hasta ser echadas al olvido; y la Verdad y la Virtud ---que en una época cayeron en lo más bajo--- regresan envestidas con majestad divina, y coronadas con gloria duradera!” (Ver General Ahiman Rezon).
Si, como se sospecha, la Orden Masónica moderna fue influenciada profundamente por, o si no es una consecuencia actual de la sociedad secreta de Francis Bacon, su simbolismo esta, sin duda, permeado con los dos grandes ideales de Bacon: la educación universal y la democracia universal. Los enemigos mortales de la educación universal son la ignorancia, la superstición y el miedo, por los cuales el alma humana está atada a la parte más baja de su propia constitución. Los notorios enemigos de la democracia universal siempre han sido la corona, la tiara y la antorcha. Por lo tanto, CHiram simboliza aquel estado ideal de la emancipación espiritual, intelectual y física que siempre ha estado sacrificada sobre el altar del egoísmo humano. CHiram es el Embellecedor de la Casa Eterna. El utilitarianismo moderno, sin embargo, sacrifica lo bello por lo práctico; declarando, al mismo tiempo, la obvia mentira de que el egoísmo, el odio y la discordia son prácticos.
El Dr. Orville Ward Owen encontró una parte considerable de los primeros treinta y dos grados del ritualismo Masónico ocultos en el texto del Primer Folio Shakesperiano. Los emblemas Masónicos deben observarse también sobre las páginas titulares de casi cada libro publicado por Bacon. Sir Francis Bacon se consideraba a sí mismo como un sacrificio vivo sobre el altar de la necesidad humana; obviamente, el fue abatido en medio de sus labores, y ningún estudiante de su Nueva Atlantis puede fallar en reconocer el simbolismo Masónico que allí esta contenido. Según las observaciones de Joseph Fort Newton, el Templo de Salomon que Bacon describió en aquel romance utópico no era en si una casa, sino el nombre de un estado ideal. No es cierto que el Templo de la Masonería sea también un emblema de una condición de la sociedad? Mientras que, como se menciono anteriormente, los principios de la leyenda Hiramica son de gran antigüedad, no es imposible que su forma presente pueda basarse en los incidentes en la vida de Lord Bacon, quien paso por la muerte filosófica y fue resucitado en Alemania.
En un manuscrito antiguo aparece una declaración que dice que la Orden Masónica fue formada por alquimistas y filósofos Herméticos que se habían unido para proteger sus secretos contra los métodos infames usados por personas avariciosas para obtener por extorción el secreto de la fabricación del oro. El hecho de que la leyenda Hiramica contiene una formula alquímica da credibilidad a esta historia. Por lo tanto, la construcción del Templo de Salomón representa la consumación del magnum opus, que no puede realizarse sin la ayuda de CHiram, el Agente Universal. Los Misterios Masónicos le ensenan al iniciado, como preparar dentro de su propia alma un milagroso polvo de proyección por el cual le es posible transmutar el terrón de la ignorancia, la perversión y la discordia humana en un lingote de oro espiritual y filosófico.
(Continua en Parte IV)
Traducción del original en ingles The Hiramic Legend del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. Sánchez & Rivera, Traductoras. 2011, Puerto Rico.
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