La religión no existe en el astral.
Allá nadie te pregunta cuántas veces fuiste a misa, ni cuántos días dejaste de comer carne, ni cuántas oraciones repetiste sin entenderlas.
Allá solo hay una pregunta:
¿Despertaste o seguiste dormido toda tu vida?
Porque el cuerpo muere, pero la conciencia sigue viva.
Y mucha gente cree que se está salvando por rituales, por costumbres, por tradiciones… pero el alma sigue igual, llena de miedo, de odio, de apego, de ignorancia.
No es lo que haces un domingo.
Es lo que haces con tu mente todos los días.
No es lo que comes.
Es lo que piensas, lo que sientes, lo que eres cuando nadie te ve.
Hay gente muy religiosa pero muy dormida.
Y hay gente que nunca pisa una iglesia pero tiene un alma despierta.
El verdadero trabajo no es rezar más.
Es despertar la conciencia.
Es perder el miedo a la muerte.
Es entender que no eres el cuerpo.
Es aprender a soltar, a perdonar, a amar, a comprender.
Porque cuando mueras, no te vas a llevar tu religión,
te vas a llevar tu nivel de conciencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.