EL SOL, DEIDAD UNIVERSAL
Manly P. Hall
Los Habitantes Celestiales del Sol
Al describir a los ángeles, arcángeles y a otras criaturas celestiales, los Rosacruces y los Iluminati decían que estos parecían pequeños soles, que eran centros de energía radiante rodeados por rayos de Potencia. De estos efusivos rayos de fuerza se deriva la creencia popular de que los ángeles tienen alas. Estas alas son abanicos de luz parecidos a coronas, por medio de los cuales las criaturas celestiales se impulsan a través de las sutiles esencias de los mundos incorpóreos.
Los verdaderos místicos están unánimes en su negación de la teoría de que los ángeles y arcángeles tienen forma humana, como a veces son mostrados. Una figura humana sería totalmente ineficaz en las substancias etéreas a través de las cuales estos se manifiestan. La ciencia ha hecho largos debates sobre la probabilidad de que existan otros planetas que están siendo habitados. Las objeciones a la idea se basan en el argumento de que las criaturas con organismos humanos posiblemente no puedan existir en los ambientes de Marte, Júpiter, Urano y Neptuno. Este argumento falla en tomar en consideración la ley universal de ajuste al ambiente de la Naturaleza. Los antiguos sostenían que la vida tenía su origen en el sol; y que, cuando todo se empapaba con la luz del orbe solar, era capaz de absorber los elementos de la vida solar y, más tarde, irradiarlos como flora y fauna. Un concepto filosófico tenía al sol como padre, y a los planetas como embriones que aun estaban conectados al cuerpo solar por medio de cordones umbilicales etéreos que servían de canales para llevar vida y alimento a los planetas.
Algunas órdenes secretas han ensenado que el sol estaba habitado por una raza de criaturas con cuerpos compuestos por un éter radiante y espiritual que no era diferente en sus componentes a la propia bola brillante actual del sol. El calor solar no tenia efecto dañino alguno sobre ellas, porque sus organismos estaban lo suficientemente refinados y sensibilizados como para armonizar con la asombrosa proporción vibratoria del sol. Estas criaturas parecen soles en miniatura, eran un poco más grandes que un plato de comida, aunque algunas de las más poderosas son considerablemente más grandes. Su color es la luz blanca dorada del sol; y de ellas emanan cuatro rayos de Potencia. A veces, estos rayos tienen una longitud muy grande y están en constante movimiento. Puede notarse una palpitación peculiar a través de la estructura de la esfera, que se comunica en forma de ondas con los rayos emanantes. La esfera más grande y luminosa de todas es el Arcángel Miguel; y los cristianos modernos llamaron a la orden completa de vida solar, que lo asemeja y que mora sobre el sol, “los arcángeles” o “los espíritus de la luz”.
N. de las T.
En el texto en ingles aparecen las palabras “vril” y “vrilic” al hacer referencia a los rayos que emanan los habitantes celestiales del sol, entiéndase por esta palabra: potencia, fluido energético o energía vital y espiritual.
Traducción del original en ingles The Sun, a Universal Deity (The Celestial Inhabitants of The Sun) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. © Sánchez & Rivera, Traductoras. 2011, Puerto Rico. madias85@yahoo.com
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