Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

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MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

jueves, 8 de diciembre de 2011

EL SOL, DEIDAD UNIVERSAL - Manly P. Hall

EL SOL, DEIDAD UNIVERSAL


Manly P. Hall


INTRODUCCION


La adoración del sol, fue una de las formas más antiguas y naturales de expresión religiosa.  Las complejas teologías modernas son meramente intrincaciones y amplificaciones de esta simple y básica creencia.  Reconociendo el poder benéfico del orbe solar, la mente primitiva lo adoraba como el representante de la Deidad Suprema.  Con relación al origen de la adoración al sol, Albert Pike, en su Morales y Dogmas, hace la siguiente declaración concisa: “Para ellos [los pueblos primitivos] el [el sol] era el fuego innato de los cuerpos, el fuego de la Naturaleza, Autor de la Vida, el calor y la ignición; para ellos, el era la causa eficiente de toda generación, ya que sin él no había movimiento, existencia, ni forma.  Para ellos, el era inmenso, indivisible, imperecedero; y siempre estaba presente en todas partes.  Era su necesidad de luz, y de su energía creativa, que fue sentida por todos los hombres; y, para ellos, nada era más espantoso que su ausencia.  Sus influencias benéficas motivaron su identificación con el Principio del Bien; y el BRAHMA de los hindúes, y el MITRAS de los persas, y el ATHOM, AMUN, PHTHA, y OSIRIS, de los egipcios, el BEL de los caldeos, el ADONAI de los fenicios, el ADONIS y APOLO de los griegos, fueron solo personificaciones del Sol, el Principio regenerativo, imagen de esa fecundidad que perpetua y rejuvenece la existencia del mundo.”

Entre todas las naciones de la antigüedad, los altares, montículos y los templos fueron dedicados a la adoración del orbe del día.  Las ruinas de estos lugares sagrados aun existen; siendo, entre estas, las más notables, las pirámides de Yucatán y Egipto, los montículos de serpientes de los Nativos Americanos, los Zikkurats de Babilonia y Caldea, las torres circulares de Irlanda, y los anillos monumentales de piedra no cortada en Bretaña y Normandía.  La Torre de Babel, que, según las Escrituras, fue construida de manera que el hombre pueda alcanzar a Dios, probablemente fue un observatorio astronómico.

Muchos sacerdotes y profetas antiguos, tanto paganos como cristianos, estaban versados en astronomía y astrología; sus escritos se entienden mejor cuando son leídos a la luz de estas ciencias antiguas.  Con el crecimiento del conocimiento del hombre sobre la constitución y frecuencia de los cuerpos celestiales, los principios y la terminología astronómica fueron introducidos en sus sistemas religiosos.  A los dioses tutelares se les otorgaron tronos planetarios, con los cuerpos celestiales nombrados en honor a las deidades que les fueron asignadas.  Las estrellas fijas se dividieron en constelaciones; y, a través de estas constelaciones vagaban el sol y sus planetas; estos últimos, con sus satélites acompañantes.




Traducción del original en inglés The Sun,  a Universal Deity del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com

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