PARSIFAL Y EL SANTO GRIAL
En el gran templo de Monte Salvat, esta Parsifal, el tercer y último rey del Santo Grial, sosteniendo en alto la verde y centelleante Copa Grial y la lanza sagrada. De la punta de la lanza chorrea una corriente infinita de sangre. Ante Parsifal se arrodilla Kundry (Kundalini), la tentadora; quien, liberada del hechizo del malvado Klingsor, adora las reliquias sagradas de la Pasión. Sobre los Misterios del Grial, Hargrave Jennings escribe: “El Concilio de los Caballeros o Hermanos del Santo Grial, o Grael, era un reflejo de la unión sagrada, santificada por sacramentos que unieron a los majestuosos y místicos Rosacruces. Realmente, estos eran los guardianes de los misterios superiores. En este sentido de lo misterioso y lo sagrado, la ‘liga’ de la ‘Más noble Orden de la Liga’ ---la primera de la caballería--- no es en sí una liga, sino el ‘Garder’ o ‘Custodio’, el guardián mas sagrado y santo de la castidad sobrenatural de la nada más y nada menos personalidad femenina mas excelsa (en el sentido abstracto y milagroso, por supuesto), el verdadero fundamento del cristianismo ---el ‘Ceñidor’ o faja de la bendecida e inmaculada Virgen María, la Reina del Cielo, con su pie victorioso, por todos los tiempos pasados y venideros, pisando sobre el Dragón, en su pureza celestial, como la ‘Madre de Cristo’.” (Ver Falismo.) La clave de los Misterios del Grial será manifiesta si en la lanza sagrada se reconoce la glándula pineal con su peculiar proyección de punta, y en el Santo Grial, el cuerpo pituitario que contiene la misteriosa Agua de la Vida. Monte Salvat es el cuerpo humano; el templo abovedado sobre su cumbre es el cerebro; y el castillo de Klingsor en el valle oscuro inferior, es la naturaleza animal que atrae a los caballeros (energías cerebrales) hacia el jardín de la ilusión y la perversión. Parsifal, como el candidato purificado, se convierte en el Amo de las reliquias santas y de la ciencia sagrada por la cual ellos perseveran; y, habiendo cumplido el propósito de su existencia, Kundry muere al pie del altar con las palabras inmortales: “Yo sirvo!”
Traducción del original en inglés Parsifal and the Holy Grail del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. Sánchez y Rivera, Traductoras. 2011, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
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