El doctor Benito ha pasado parte de su vida coordinando la Unidad de Cuidados Paliativos del hospital Virgen de la Salud y del hospital Joan March en Mallorca. Trabaja en la Universidad Ramon Llull y da conferencias y cursos en distintas universidades del mundo sobre el acompañamiento espiritual en el proceso de morir.
Sus observaciones y conclusiones tras cincuenta años tratando estrechamente con la muerte son que la muerte no existe. La conciencia, que es lo que somos, trasciende esta vida; asegura que no es algo en lo que crea sino que es algo que sabe.
Ha sido invitado por la cátedra WeCare de UIC Barcelona, donde ha presentado su libro El niño que se enfadó con la muerte (Harper Collins), que ya lleva cinco ediciones y cuyos derechos de autor van para la Sociedad Española de Cuidados Paliativos.
---¿Existe la muerte?
---No hay nada que sea la muerte, existe el proceso de morir. Llevo 50 años acompañando a morir a miles de personas. Y lo que he aprendido es que igual que el nacer está bien organizado, el proceso de morir también. El proceso fisiológico por el que pasa la madre está bellamente organizado para que el bebé pueda nacer, y con la muerte pasa lo mismo.
---¿Cómo es ese proceso?
---Dice Rabindranath Tagore que la muerte no extingue la luz, simplemente apaga la lámpara porque el amanecer ha llegado.
---¿Cómo está tan seguro de que es otro alumbramiento?
---La muerte es un orgasmo cósmico, y yo lo sé porque lo he visto miles de veces. Yo no hablo de lo que no sé.
---Dígame qué sabe.
---La persona se va desconectando de lo exterior, de sus conceptos, pensamientos, creencias –que no sirven para nada–, y va experimentando un viaje hacia la profundidad de sí mismo y la expansión de la conciencia.
---¿Cómo puede observar eso?
---Desde fuera ves que al principio está confusa, pero cuando saca la cabeza al otro lado, cuando entra en contacto con la profundidad de sí misma, lo de aquí le importa un pepino y entonces la habitación se llena de paz. El miedo a la muerte te impide vivir bien. ¿Sabe cuál es la pregunta del examen final?
---Ni idea.
---Cuando entras en ese nivel de conciencia revisas toda tu biografía. El juicio final es un examen de conciencia, tu metacognición, tu capacidad de observarte y perdonarte. Tengo miles de testimonios y grabaciones de ese paso a la plenitud. ¡Por favor, dejen de sufrir tanto!, estén tranquilos, no tengan miedo.
---¿Y si mueres de sopetón?
---El tiempo solo existe en nuestra mente, donde solo podemos procesar una pequeña cantidad de la vida. Cuando dejas el cuerpo deja de haber tiempo y todo ocurre simultáneamente. La vida no se puede pensar, se tiene que vivir.
---¿Qué más sabe del miedo a la muerte?
---Si no crees que el universo esté bien organizado, no confías, y es absurdo porque no controlamos nada: ni los latidos de tu corazón ni el aire que respiras. Suelta. La tensión la producimos intentando controlar, el sufrimiento no es más que rechazo de presente.
Bueno, es lo que hay. Un hijo de puta es una persona mal informada de sí mismo. Lo que somos todos es belleza, verdad y bondad, esa es nuestra naturaleza esencial, pero nos hemos alejado tanto que lo hemos olvidado. Lo recordamos al morir.
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