La gente no te trata como eres tú, te trata como son ellos.
Antes regalaba mi confianza, ahora hay que ganársela.
Antes perdonaba la falta de respeto, ahora me alejo al primer síntoma.
Antes me ocupaba en cómo se sentían otros, ahora me ocupo en cómo me hacen sentir a mí.
No es egoísmo, no es rencor, es protección...
Y sigo siendo una buena persona.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.