EL ZODIACO Y SUS SIGNOS
Manly P. Hall
Parte III
Casi todas las religiones del mundo muestran trazos que tienen una influencia astrológica. El Antiguo Testamento de los judíos, con sus escritos ensombrecidos por la cultura egipcia, es un conjunto de alegorías astrológicas y astronómicas. Casi toda la mitología de Grecia y Roma puede trazarse en grupos de estrellas. Algunos escritores opinan que las veintidós letras originales del alfabeto hebreo se derivaban de grupos de estrellas, y el centelleante manuscrito situado sobre el muro de los cielos hacía referencia a palabras deletreadas, con estrellas fijas como consonantes, y con planetas, o lumbreras, como vocales. Cuando se combinaban de forma diferente, estas formaban palabras que, cuando se leían de forma adecuada, predecían eventos futuros.
Como la banda zodiacal marca el camino del sol a través de las constelaciones, esta resulta en el fenómeno de las estaciones. Los sistemas antiguos para medir el ano se basaban en los equinoccios y los solsticios. El ano siempre comenzaba con el equinoccio de primavera, celebrado con regocijo en marzo 21, para marcar el momento cuando el sol cruzo el ecuador hacia el norte hasta el arco zodiacal. El solsticio de verano se celebraba cuando el sol alcanzaba su posición al norte, y su día señalado era junio 21. Después de ese tiempo, el sol comenzaba a descender hacia el ecuador, el cual volvió a cruzar hacia el sur en el equinoccio de otoño, el 21 de septiembre. El sol alcanzaba su posición en el sur en el solsticio de invierno, el 21 de diciembre.
Cuatro de los signos del zodiaco han sido dedicados permanentemente a los equinoccios y los solsticios; y, como los signos ya no corresponden más a las antiguas constelaciones a las que fueron asignadas, y de las cuales aseguraron sus nombres, estos son aceptados por los astrónomos modernos como base de cálculo. Por lo tanto, se dice que el equinoccio de primavera ocurre en la constelación de Aries (el Carnero). Es correcto que, de todas las bestias, un Carnero deba colocarse a la cabeza del conjunto celestial que forma la banda zodiacal. Siglos antes de la era cristiana, los paganos adoraban a esta constelación. Godfrey Higgins dice: “Esta constelación fue llamada el ‘Cordero de Dios’. El también fue llamado el ‘Salvador’, y se dice que salvo a la humanidad de sus pecados. El siempre era honrado con el apelativo de ‘Dominus’ o ‘Señor’. El fue llamado el ‘Cordero de Dios que quitaba los pecados del mundo’. Los devotos que lo dirigían en su letanía, constantemente repetían las palabras ‘Oh! Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros. Danos Tu paz’.” Por lo tanto, el Cordero de Dios es un titulo dado al sol, de quien se dice que volvió a nacer cada ano en el hemisferio norte en el signo del Carnero, aunque, debido a la discrepancia que existe entre los signos del zodiaco y los grupos actuales de estrellas, realmente surge en el signo de Piscis.
El solsticio de verano ocurre en Cáncer (el Cangrejo), al cual los egipcios llamaron el escarabajo ---un coleóptero de la familia de los Lamelicornios, el jefe del reino de los insectos, y sagrado para los egipcios como el símbolo de la Vida Eterna. Es evidente que la constelación del Cangrejo está representada por esta criatura peculiar porque el sol, después de pasar por esta casa, procede a caminar hacia atrás, o a descender del arco zodiacal. Cáncer es el símbolo de la generación, ya que es la casa de la Luna, la gran Madre de todas las cosas y la patrona de las fuerzas de vida de la Naturaleza. Diana, la diosa de la luna de los griegos, es llamada la Madre del Mundo. Con relación a la adoración del principio femenino o maternal, Richard Payne Knight escribe:
“Al atraer o levantar las aguas del océano, ella naturalmente parecía ser la soberana de la humedad; y al aparentar operar tan poderosamente sobre las constituciones de las mujeres, igualmente ella parecía ser la patrona y regulatriz de la nutrición y la generación pasiva: donde se dice que ella recibió sus ninfas, o personificaciones subordinada, del océano; y a veces está representada por el símbolo del cangrejo de mar, un animal que tiene la capacidad de extraer espontáneamente de su cuerpo cualquier miembro que haya sido lastimado o mutilado, y reproducir otro en su lugar.” (El Lenguaje Simbólico del Arte y la Mitología Antigua). Al ser símbolo del principio maternal de la Naturaleza, y ser reconocido por los paganos como el origen de toda la vida, este signo de agua era una morada natural y consistente de la luna.
Aparentemente, el equinoccio de otoño ocurre en la constelación de Libra (las Balanzas). Estas se inclinaron y el globo solar comenzó su peregrinaje hacia la casa del invierno. La constelación de las Balanzas fue colocada en el zodiaco para simbolizar el poder de la elección, por cuyo medio el hombre puede pesar un problema sobre otro. Millones de años atrás, cuando la raza humana estaba en formación, el hombre era como los ángeles, que no conocía ni el bien ni el mal. El cayó en el estado del conocimiento del bien y el mal cuando los dioses le otorgaron la semilla para la naturaleza mental. De las reacciones mentales del hombre hacia sus ambientes, el destila el producto de la experiencia, que entonces le ayuda a retomar su posición perdida, además de una inteligencia individualizada. Paracelso dijo: “El cuerpo viene de los elementos, el alma viene de las estrellas, y el espíritu viene de Dios. Todo lo que el intelecto pueda concebir viene de las estrellas [los espíritus de las estrellas, más que de las constelaciones materiales].”
La constelación de Capricornio, en la cual el solsticio de invierno teóricamente se lleva a cabo, fue llamada La Casa de la Muerte, ya que en el invierno toda la vida en el Hemisferio Norte está en su más baja decadencia. Capricornio es una criatura compuesta, con la cabeza y torso de una cabra y la cola de un pez. En esta constelación, el sol es menos poderoso en el Hemisferio Norte, y después de pasar a través de esta constelación, inmediatamente este comienza a aumentar. Aquí tenemos que los griegos dijeron que Júpiter (un nombre del Dios del Sol) fue amamantado por una cabra. John Cole provee un aspecto secundario nuevo y diferente sobre el simbolismo zodiacal en Un Tratado sobre el Zodiaco Circular de Tentyra, en Egipto: “Por lo tanto, el símbolo de la Cabra que sale del cuerpo de un pez [Capricornio], representa, con toda propiedad, los edificios montañosos de Babilonia saliendo de su situación baja y pantanosa; los dos cuernos de la Cabra son emblemáticos de los dos pueblos, Nínive y Babilonia, el primero fue construido sobre el Tigris, el segundo sobre el Éufrates; pero ambos estaban sujetos a una sola soberanía.”
Continúa…
Traduccion del original en ingles The Zodiac and Its Signs del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. © Sánchez & Rivera, Traductoras. 2011, Puerto Rico. madias85@yahoo.com
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