El Sello de Salomón o Estrella de David es un símbolo universal de la tradición esotérica universal, entonces, no pertenece en forma exclusiva a una única orden iniciática. En la Masonería se le asocia a la leyenda del Templo de Salomón y en ordenes herméticas se le ve como símbolo del macrocosmos, unión del fuego y agua, integración de lo divino y lo humano. Otros grupos lo emplean como talismán de protección o la unión de los opuestos. En la Masonería se utiliza en forma explícita en el Rito del Santo Real Arco (la estrella dentro de un círculo, dos triángulos entrelazados representan la doble naturaleza del hombre: espiritual y material) y en ciertos grados superiores del Rito Escoses Antiguo. En el Rito Escoses aparece en el Grado 13 y el 14. En el 13 simboliza el autoconocimiento, o sea, "el iniciado a descendido a las profundidades de la tierra en busca de la Palabra Perdida" y en el 14 simboliza el equilibro perfecto entre la justicia divina y la misericordia humana (el iniciado ha sido elegido, perfeccionado y sublimizado). El símbolo de este grado es un anillo de oro liso que lleva grabado internamente un triángulo con la letra hebrea yod (la chispa Divina que da origen a todo), este anillo le recuerda al iniciado el guardar el secreto, practicar la virtud, y mantener una perfecta armonía entre lo divino y lo humano.
--- El descubrimiento de la Gran Verdad y la Palabra Sagrada gira en torno a que los maestros Masones encontraron el nombre inefable de la Divinidad, el tetragrámaton: YHWH, el cual estaba grabado en una placa de oro sobre un pedestal de ágata en la bóveda secreta de Salomon. ---
El triángulo con la punta hacia arriba simboliza la materia, el cuerpo físico, la aspiración del hombre por elevarse y la fuerza del fuego creador.
El triángulo con la punta hacia abajo simboliza el espíritu, el alma, la gracia divina que desciende sobre la Tierra y el elemento agua.
Al entrelazarse ambos triángulos se proclama el principio hermético: Como es arriba es abajo! y el iniciado comprende que el universo físico (macrocosmos) y el alma humana (microcosmos) se reflejan mutuamente, no están separados, sino integrados en una sola realidad. Según la Cábala un triángulo representa la justicia y el rigor, el otro representa la misericordia y el amor: Gevurah y Chesed perfectamente unidos.
En el centro exacto donde se cruzan las líneas de los triángulos se forma un hexágono regular (6 lados), es la piedra cúbica que simboliza un carácter labrado y pulido el cual sirve de base donde descansa el nombre inefable de la Divinidad.
En su vida diaria, el iniciado deberá equilibrar severidad y compasión, o sea: actuar con firmeza y justicia sin perder la empatía ni el corazón. Esto es una guía práctica para tomar decisiones difíciles y resolver conflictos en una forma madura. El grado 14 le recuerda al iniciado que vivir en los extremos rompe el Sello de Salomón; mucha severidad sin compasión te hace destructivo, mucha compasión sin severidad te volverá débil y otros se aprovecharán de ti. Haz de mantener el equilibrio.
En el Esoterismo, el concepto del Sello de Salomón se aborda bajo los términos: "separación del mundo" o voto de silencio/aislamiento, "continencia energética" y "purificación". Aunque la interpretación más popular del Sello de Salomón es la unión de los opuestos, ocultistas, herméticos, alquímicos y magos ceremoniales le otorgan un fuerte simbolismo vinculado a la castidad y la consagración. Aquí el hexágono regular que se forma al entrelazarse los dos triángulos es la "vasija" donde se encierran las fuerzas: el fuero interno queda completamente separado y protegido de las influencias del mundo exterior, el iniciado está en el mundo, pero su esencia está perfectamente separada y protegida.
En la alquimia, los dos triángulos representan los fluidos y principios internos del ser humano. El triángulo hacia arriba es el fuego (azufre) y aire, asociado a la energía solar y fuerza sexual creativa, aspiración espiritual, intelecto, calor vital. El triángulo hacia abajo es el agua (mercurio) y tierra, asociado a las corrientes lunares y los fluidos vitales, cuerpo físico, instintos densos. La unión de estos dos triángulos NO REPRESENTAN el acto sexual físico común, es una transmutación alquímica o la llamada "castidad científica" o sea, el iniciado no despilfarra su energía vital en pasiones mundanas, sino que conectando fuego y agua hace ascender esa energía internamente para despertar la conciencia. Al entrelazarse, agua y fuego se neutralizan y purifican mutuamente en lugar de desparramarse. Este sello ata, controla y domina a los "demonios" (pasiones descontroladas, vicios de la carne y deseos animales). Tenemos, pues, que este sello simboliza que la mente (voluntad) del iniciado ha tomado control absoluto sobre sus apetitos físicos; el iniciado se exige a sí mismo pureza y rectitud moral para que el símbolo conserve su fuerza protectora. El Sello de Salomón es una contención y redirección de las fuerzas internas que hace que el iniciado permanezca separado de la degradación del mundo material.
Para el esoterismo la energía sexual es la fuerza más poderosa del ser humano pues la única capaz de crear vida. La abstinencia reprime mas no elimina, sino que estanca. La transmutación no reprime, sino que la utiliza como combustible de luz, conciencia y espiritualidad. Ese impulso sexual, fuerza fálica y calor interior calienta el agua y el agua frena el fuego destructivo y en lugar de una explosión pasional, se produce una evaporación espiritual y la energía asciende por la columna vertebral hacia el cerebro (iluminación mental) y el corazón (paz y compasión universal).
En el esoterismo monástico, la alquimia interna individual (conocida como "el camino del monje" o del ermitaño) y la alta teúrgia, el Sello de Salomón no es un mapa para compartir con otra persona, es un dispositivo psicofísico para el propio iniciado. El hexagrama es un verdadero cerrojo que sella la energía dentro del propio cuerpo para transformarla en espiritualidad pura.
(1) Sellar el deseo (Hexagrama o Vaso Hermético) = quedan cerrados los puntos de fuga de esa fuerza que busca escapar hacia afuera a través de los sentidos y la fantasia. La pared infranqueable del hexágono hace que el deseo (fuego) ya no pueda desbordarse ni convertirse en lascivia. La enfriarse el deseo, se convierte en fuerza de voluntad pura o "cierre" de la pasión.
(2) Boda alquímica = independientemente de tu biología, ambas energías están dentro de ti. Masculino (fuerza activa y creativa, solar) y femenino (intuición, sabiduría, receptividad divina). Al entrelazar los dos triángulos realizas el matrimonio místico contigo mismo, así queda disuelto el deseo de buscar afuera (en otra persona) el placer físico, pues tu alma encuentra su propia mitad interna, espiritualmente te vuelves autosuficiente y pleno.
El Sello de Salomon es, ante todo, símbolo de soberanía espiritual donde el iniciado gobierna sus propias fuerzas y transmuta su energía en luz mental y mística sin necesidad de nada externo; es la Gran Obra Individual.
La práctica de "retiro monástico" es así: ...en su propio laboratorio interior, el alquimista entrelaza los dos triángulos principales: fuego y agua, para producir la destilación; el fuego interior calienta las aguas del cuerpo (energía vital y deseo), al estar el hexágono cerrado esas aguas no se derraman, sino que se evaporan hacia la cabeza limpiando la mente de pensamientos impuros y transformando la energía baja en oro de sabiduría espiritual...
El Azoth, o mercurio de los alquimistas individuales, queda representado en el Sello de Salomón. Cerrado el deseo y estabilizados los dos triángulos, el centro de la estrella revela un espacio incorruptible; es el alma liberada de la gravedad de la carne, pureza total donde el hombre recupera el estado del Edén, antes de la caída.
En la meditación activa, el Sello de Salomón es un poderoso escudo psíquico que opera bajo regla de matemática y geometría: nada puede entrar y nada puede salir sin el consentimiento de mi voluntad. Proceso: ---sentado en postura de meditación y en silencio, el iniciado visualiza un gran triangulo brillante de luz dorada o azul que nace en el cielo y desciende sobre él y cuya base se asienta sólidamente en el suelo cubriendo su cuerpo; inmediatamente visualiza un segundo triangulo idéntico, pero invertido, que asciende rodeándolo y cuya punta va directamente hacia el firmamento. El iniciado queda perfectamente sentado al centro protegido y disolviendo cualquier pensamiento de deseo, miedo o distracción del ejercicio. Los "espíritus del aire", o sea, distracciones mentales o impulsos del ego no tienen poder de atracción sobre quien se refugia en el centro inmóvil de su propio Sello de Salomon.
El silencio ritual no consiste simplemente en "no hablar", es una técnica de alta alquimia interna, es cerrar las fugas de energía y transmutar el deseo; palabras y pensamiento descontrolados son formas de gasto energético tan grande como lo es el impulso sexual desbordado. Hablar de forma innecesaria es derramar el fluido vital del alma hacia el mundo exterior, además, a los maestros se escuchan en el perfecto silencio y cuando cierras la boca descubres el caótico ruido de tu mente. Asi pues, el silencio ritual es el verdadero silencio y este se compone de tres silencios: de palabra, de deseo y mental.

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