El dolor más profundo que una madre puede llevar en su corazón es la ingratitud...
Entregó todo sin pedir nada a cambio. Sostuvo el hogar con amor y sacrificios, y solo escuchó silencio. Alma partida en mil pedazos con la esperanza de nunca ver sufrir al hijo/a.
Y sin embargo... hay dolor, no por cansancio ni por lágrimas vertidas. Dolor por ese silencio cruel, esa indiferencia que grita fuerte: "No me importa".
A veces, la vida revela que quien más da es quien menos recibe. Y ese vacío duele en lo profundo del alma. Porque duele dar vida y que ignoren el amor y esfuerzo invertido.
Cuánto cuesta valorar y amar?
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