Y pasto del amor serás inerte?
Ni voluntad bastante tienes para pugnar osado y fuerte
y a la insana pasión sobreponerte con ánimo arrogante?
Cual sobre el tigre el domador se asienta.
Habiéndole rendido,
y con mano terrífica y sangrienta le mantiene postrado,
y le amedrenta aún después que ha mordido?
Metido él en la jaula, en sí confía,
y protección no espera;
nadie con él terciara en tal porfía,
ni el tácito lenguaje hablar sabría con que él doma a la fiera.
Ni hay quien en pugna tú y el apetito, te auxilie ni rescate;
nadie, tú bajo el diente, oirá tu grito;
vencerás o caerás,
santo o precito,
en singular combate.
__________________________________________
_________________________
__________
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.